Preguntas frecuentes.

Hemos intentado detallar los puntos clave de cada producto en las descripciones, pero siempre surgen más dudas sobre la copa menstrual y aquí le dedicamos una sección entera para resolverlas porque creemos necesario ahondar.

1. Uso de la copa menstrual

La copa se pliega para insertarla, de manera similar a un tampón. La dificultad varía de mujer en mujer y está asociada básicamente a qué tan cómodas nos sintamos teniendo contacto con nuestro cuerpo, qué tanto conozcamos como funciona y que tan tranquilas estemos al momento de colocarla y retirarla la primera vez. Recomendamos hacerlo en un momento que no se tenga prisa y tengamos privacidad. Superados los nervios iniciales, es muy sencillo.

Recomendamos el doblez tulipán o punchdown para la primera vez que queramos colocar nuestra copa menstrual. Es uno de los dobleces con el punto de inserción más pequeño.

La copa menstrual debe ingresar completamente en la vagina. Si bien no se ubica tan alto como un tampón, es importante que todo su cuerpo quede cubierto por los labios vaginales externos. Cuando la coloques, ponte de pie e intenta moverte un poco para verificar que su ubicación no incomode.

Si el apéndice queda muy fuera, podría generar un roce que podría lastimarte. Las copas que tienen el apéndice de bolita o aro pequeño no deben sobresalir, las copas que terminan en tira puedes recortarles el apéndice un poco según te sea más cómodo.

No te preocupes, la copa no se puede perder dentro tuyo y si en algún momento sientes que está muy metida (que es normal porque según el día del ciclo, nuestro útero se contrae también), puja un poco para que se asome o ponte de cuclillas para poder retirarla con facilidad.

Siempre y cuando estemos tranquilas, nuestros músculos se relajarán y todo fluirá más sencillo.

No existe un rango de tiempo determinado, ya que cada mujer tiene el flujo distinto y cada día del ciclo también tenemos diferente intensidad.

Lo que sí podemos asegurar es que el tiempo entre cambios es más espaciado que usando toallas desechables o tampones.

Recomendamos durante el primer ciclo con la copa, revisarla cada 3 – 4 horas. Poco a poco vas a ir determinando qué tanto puedes espaciar este ritmo según tu flujo personal y el día del ciclo.

Utilízala con confianza durante la noche, sólo asegúrate de vaciarla antes de acostarte y apenas despiertes al día siguiente. Si sabes que tienes flujo abundante, puedes utilizar un protector para evitar cualquier accidente.

Los primeros y últimos días, cuando el flujo es mínimo, podemos tenerla puesta hasta 12 horas continuas sin problemas. El flujo colectado por la copa menstrual no tiene contacto con el oxígeno, así que no se oxida y por consiguiente no se generan malos olores ni riesgos de infección.

Si. La copa es una alternativa cómoda para que vivas tu día a día con normalidad. Corre, entrena, nada, pasea en bicicleta.

Sólo una recomendación, si es que tienes flujo de medio a intenso, vacía tu copa antes de iniciar un entrenamiento o actividad intensa, porque mientras estamos en movimiento nuestro flujo aumenta y si nuestra copa está a la mitad, hay más probabilidades de que logre desbordarse durante la actividad.

Una copa menstrual bien colocada no debe generar fugas importantes. Si bien algunas aseguran haber encontrado la fórmula perfecta desde la primera inserción, a algunas nos toma unos cuantos ciclos dominarla completamente.

Lo fundamental es verificar que abra completamente una vez insertada y que esté bien direccionada hacia el cérvix o cuello del útero.

Una vez insertada rodea la copa con un dedo y verifica que esté totalmente desplegada. También es importante direccionarla adecuadamente hacia el cuello del útero, recuerda que debe estar orientada ligeramente hacia atrás, hacia la base de la columna. Un truco sencillo es empujarla ligeramente con el pulgar de este modo:

Recordemos que ninguna de las alternativas de gestión menstrual son 100% infalibles, es normal tener fugas ligeras eventuales, a veces colocamos la copa menstrual después de haber evidenciado sangrado y parte de este sangrado queda en las paredes vaginales sin llegar a estar contenido dentro de la copa menstrual. Un recurso interesante (sobre todo si notas que las fugas suceden en el primer día) es colocarla, retirarla, enjuagarla y repetir hasta que la copa menstrual salga limpia por fuera. Finalmente dejarla puesta.

Si aún tienes problemas, no te preocupes! Escríbenos para evaluar tu caso y poder ayudarte a resolverlo. A veces vaciarla más seguido o un simple cambio de doblez o posición para insertarla pueden hacer la diferencia.

¡No! Esto es totalmente imposible de que suceda. Nuestro canal vaginal termina en el cuello del útero, es similar a un callejón sin salida.

Lo que sí puede pasar, es que con los nervios iniciales tensamos los músculos y sentimos como si la copa no quisiera salir. La solución es despejarse, dejar de forzar, ponerse a hacer otra cosa por unos minutos e intentar nuevamente.

También es importante aplastar la base antes de jalar hacia afuera y mantener esta presión hasta que logre salir, para que la copa pueda deslizarse fácilmente hacia afuera.

Una ducha caliente, ejercicios Kegel o ponerse de cuclillas ayudan. Luego de la primera vez de retirarla, ya todo se hace ultra sencillo.

El riesgo de SST usando copa menstrual es extremadamente bajo. El Síndrome de Shock Tóxico es una afección ocasionada por las toxinas liberadas por la bacteria Staphylococcus aureus. Los síntomas incluyen fiebre, escalosfríos, mareos, fatiga, dolores musculares y erupción cutánea. Si no es detectado oportunamente puede tener consecuencias fatales.

La mayoría de casos registrados son causados por el uso de tampones (ya que su superficie facilita el desarrollo bacteriano), pero se puede originar bajo cualquier medio si es que no se tienen los conceptos básicos de higiene presentes.

Para evitar esto se recomienda lavarse SIEMPRE las manos antes de colocar o retirar la copa menstrual, respetar los tiempos máximos de uso (no superar las 12 horas sin vaciarla y lavarla) y manipular con cuidado nuestra copa para evitar lastimarnos la piel de la zona (lesiones en la piel pueden facilitar las infecciones).​

Si. Sólo necesitas tener un poco más de cuidado al momento de extraerla para que no tenga contacto con el hilo guía o apéndice del DIU.

De todas formas, recomendamos indicarlo y conversarlo con tu ginecólogo/a primero. Podría ser oportuno recortar un poco el hilo guía del DIU para tener completa seguridad de que su posición no se vea comprometida.

El inicio de la vida sexual no es indispensable para poder usar la copa menstrual. Una puede usarla desde la primera menstruación.

Al contrario de lo que se creía anteriormente, el himen es una membrana flexible que no cubre el ingreso a la vagina en su totalidad (si así fuera no tendríamos menstruación) y no se rompe, sólo va perdiendo firmeza progresivamente.

Tampoco es cierto que la primera inserción o el primer encuentro sexual siempre vayan a generar dolor. Depende mucho del umbral de dolor de la persona, de qué tanto cuidado y paciencia tenga en ese momento y de la comunicación e información con la que se cuente.

Tenemos algunos ejercicios e indicaciones especiales para que, si no has iniciado la vida sexual aún, no signifique una misión imposible colocarte la copa menstrual y puedas considerar esta alternativa menstrual también.

Prolapso es lo que comúnmente se conoce como la distensión (o descuelgue) de algún órgano. Normalmente se trata de la vejiga, el útero o el recto. Si bien les sucede también a los hombres, somos las mujeres las que tendemos más a vivir esta situación, ya que la gestación, los partos y la menopausia pueden provocarla.

El síntoma más frecuente es la incontinencia. Hay varios tipos: urinaria, de gases y de heces. Éstas últimas son menos habituales y suelen estar más asociadas a shock post traumáticos o a múltiples partos.

Sucede muchas veces que a causa del prolapso podemos tener muchas fugas pese a habernos colocado correctamente la copa menstrual y en casos más severos inclusive no poder siquiera sostenerla. Lo recomendable en ambos escenarios es contactar a un especialista e iniciar un proceso de reforzamiento de nuestro suelo pélvico.

Si sólo tienes problemas con ligeras fugas, acompaña tu copa menstrual con toallas de tela para que no tengas que volver a alternativas sintéticas y desechables. Asegúrate que estás rompiendo adecuadamente el vacio (aplastando bien la base de la copa) antes de retirarla e idealmente empieza a fortalecer esa zona con ejercicios hipopresivos.

Si sientes que no logras sostener la copa menstrual, busca otra alternativa mientras buscas recuperar la firmeza de tu suelo pélvico. Toallas de tela y la ropa interior absorbente funcionarán para acompañarte en el proceso.

Puede tomar meses recuperar el tono muscular del suelo pélvico, por lo que es recomendable ejercitarlo siempre para prevenir el prolapso a futuro. recordemos que es la contención para todos nuestros órganos internos y resguardan el funcionamiento y bienestar de nuestro organismo en general.

No es recomendable utilizar la copa menstrual y tener relaciones sexuales de penetración en simultáneo. Hacerlo podría ocasionar lesiones en los órganos sexuales y consecuentemente aumentar el riesgo de infecciones.

Existen opciones de copa menstrual que si lo permiten pero no contamos con ellas aún.

Recordemos que la copa menstrual NO es un método anticonceptivo ni evita las enfermedades de transmisión sexual.

Si. Puedes orinar y defecar sin problema. La copa menstrual se ubica en el canal vaginal, totalmente independiente al canal urinario y al ano. No es necesario retirarla para ninguno de los casos.

2. Esterilizado de la copa menstrual

Para esterilizar la copa menstrual tenemos dos alternativas:

  1. En una olla en la cocina. Pon agua a hervir en una olla limpia, de preferencia que sea de uso exclusivo para tu copa menstrual. Cuando el agua empiece a hervir, sumerge tu copa y deja que hierva por 3 minutos más. Pasado el tiempo apaga el fuego y retira tu copa con cuidado. Está lista para usar.
  2. En un recipiente en el microondas. Asegúrate que el contenedor sea apto para microondas. Coloca tu copa dentro del recipiente con el apéndice hacia la base y vierte agua fría hasta cubrirla completamente. Colócala en el microondas por 3 minutos SIN TAPA. Pasado este tiempo estará lista para usar.

La copa necesita ser esterilizada antes del primer uso y luego una vez cada ciclo. Puedes elegir si hacerlo al finalizar o antes de que inicie tu menstruación. No es recomendable esterilizarla con más frecuencia, ya que esto provocaría un desgaste anticipado de tu copa, restándole tiempo de vida útil.

No. El vaso esterilizador sirve para ESTERILIZAR. Mientras no estés menstruando, guarda tu copa menstrual en su bolsa de tela. Es recomendable tenerla en un contenedor respirable y evitar los que son herméticos.

3. Material y diseño de la copa menstrual

Los primeros prototipos de copa menstrual se fabricaron en caucho y látex, pero años después estos materiales se dejaron de utilizar por no tener una durabilidad adecuada, generar alergias o simplemente no tener una firmeza tan amigable con nuestro cuerpo.

Actualmente las copas menstruales se fabrican principalmente en dos materiales: Silicona de grado médico y TPE (Elastómero Termo Plástico) o más conocido como plástico quirúrgico.

La silicona de grado médico es un polímero constituído por átomos de Silicio y Oxígeno alternados. Es inodora e incolora. La silicona es inerte y estable a altas temperaturas, lo que la hace útil en gran variedad de aplicaciones médicas y quirúrgicas, como prótesis valvulares, cardíacas e implantes de mama. Es una gran alternativa para el medio ambiente porque se puede incinerar y se convierte en una arenilla inerte, que no emana toxina alguna y que incluso podemos añadir a nuestra composta doméstica.

El TPE es un polímero sintético sensible a altas temperaturas. Esta cualidad le da la posibilidad de ser reciclable, ya que una vez que se deje de usar, se pueden fabricar otros artículos. Lamentablemente en Perú aún no tenemos sistemas de acopio o plantas que puedan procesar el TPE, pero esperamos que sea una realidad a futuro. el TPE no produce alergias ni irritaciones, es utilizado en tetinas para biberones y en catéteres médicos.

Las copas menstruales de silicona de grado médico tienen una duración promedio de 7 años pudiendo durar incluso más (es un material muy durable).

Las copas menstruales de TPE (Elastómero Termo Plástico) tienen una duración promedio de 5 años porque tienen menor resistencia al calor.

Decimos en promedio porque pueden haber variables que hagan que no necesariamente nos acompañe esa cantidad de años. Los más habituales son:

  • Empezar a usarla cuando aún no hemos llevado embarazo o tenido parto y decidir luego ser madre. Si bien podrías seguir usando la misma copa menstrual pasado el tiempo de recuperación postparto, esto depende de la condición física y tonicidad muscular de cada mujer, así que podrías necesitar un cambio de talla antes de lo esperado.
  • No tener cuidado con el tiempo y frecuencia de esterilización de tu copa. Sobre esterilizar la copa podría acelerar su desgaste. La copa como cualquier artículo envejece con el uso. En su caso particular, va perdiendo la firmeza mientras más se va usando y pasados los años lo que puede suceder es que puedas empezar a tener fugas nuevamente, esto significa que necesitas renovar tu copa o de acuerdo a tu edad y condición en ese momento, evaluar tener que cambiar de talla.

Recordemos que podemos cumplir 30, 31, 32 años y más y poder seguir usando la copa que empezamos a usar a los 20. No es necesario cambiar de talla apenas lleguemos a la edad del parámetro. Esto lo determinará el uso o si sentimos que la copa empieza a generar fugas y antes nos funcionaba perfectamente, ese es recién el llamado a cambiarla.

Para facilitar su extracción, cada marca ha tomado diferentes decisiones respecto al apéndice de su copa menstrual.

Las que son sólidas y presentan formas de bola tienen una firmeza que facilita empujarla dentro al insertar y que tiene más probabilidades de no incomodar una vez colocada.

Las que son más largas y presentan forma de tira, facilitan ubicar la copa en caso tengamos el cérvix más al fondo y esto nos genere mayor tranquilidad. Sin embargo no siempre es recomendable dejarla entera, ya que si nos genera incomodidad lo recomendable es recortarla.

Los orificios bajo el anillo superior facilitan la extracción al eliminar el efecto ventosa a la hora de extraer la copa menstrual.

Tanto las copas menstruales de Silicona de grado médico o de TPE no incluyen materiales de origen animal.

Sin embargo, algunos países para otorgar certificaciones solicitan testeos en animales y estas copas no entran en el concepto de libres de crueldad. Las copas menstruales de nuestra tienda online no han sido testadas en animales.

Ciertas marcas además apoyan a la iniciativa Vegana y han solicitado su certificación específica como:

  • Organicup

Los precios de venta, como con cualquier artículo, tienen diferentes variables.

En primer lugar está la calidad de la materia prima. Según la calidad del material usado, el precio final será distinto. No es igual una silicona de grado alimentario (como la usada para utensilios de cocina y repostería) a una silicona de grado médico. Siempre aconsejamos desconfiar de copas menstruales extremadamente económicas, porque es un indicador de que su material no es el idóneo.

Otro aspecto importante es el país de origen. Muchas veces los costos de transporte e importación varían de acuerdo al origen y destino final.

De todas maneras, el costo de la copa menstrual se amortiza en un año y ¡te durará muchísimos! Es una inversión que vale totalmente la pena. Revisa siempre en internet acerca de la marca de tu interés, verifica que tenga web de respaldo, que puedas ubicar fácilmente su información de contacto y valoraciones de usuarias previas.

¿Alguna duda que no hayamos cubierto?

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